LUIS GALVÁN. Dejando un poco a un lado (muy a su pesar, seguro) la caza, Luis da rienda suelta a su afición por la pesca. Así, en esta ocasión nos deja una reflexión de lo que supone la presencia de especies invasoras en nuestras aguas. En una balanza, el disfrute de quienes gozan con la pesca de estos depredadores por un lado y el peligro para las especies autóctonas en el otro. ¿Cuál pesa más? Luis Galván, opina...
"Desde hace unos años la pesca ya no es igual, nuestros rios, charcas y pantanos han sufrido un cambio de especies muy notable.
Antes te sentabas, echabas las cañas y te divertias, pescando bogas, barbos, carpas o tencas.
Las especies invasoras se adueñan de nuestros parajes de pesca, el lucio-perca, el siluro, el percasol abundan en nuestros rios.
Estas especies son una plaga, como consecuencia la disminución de los ciprínidos ha sido notable, esos peces tienen que comer y son predadores.
En cambio hay quien le gusta el esto, se divierten con esta pesca, les sacan incluso beneficios vendiendo esos peces.
El lucio-perca ha llenado nuestros rios, es una verdadera plaga por todos los rios que llegan al Tajo, han subido por todos sus afluentes y entrado en todos sus riachuelos están acabando con nuestras especies autóctonas y por desgracia no podemos hacer nada, ¿quien combate esos peces? !el siluro ¡ pues vaya cambio, comilón, por aun mas comilón, claro que a muchos les hace ilusión pescar un pez de esos, algunos son verdaderamente enormes, pero ¿ vale la pena sacrificar nuestra pesca autóctona por un rato de diversión ?.
El percasol, mucho fue el daño que hizo sobre todo en pequeñas charcas comiendo las huevas de los peces y los alevines, pero los blak-bass se encargaban de controlarlos, ahora estos predadores tambien están en disminución notable con estas nuevas especies.
Lamentáblemente y por mucho que nos digan estas especies se adueñarán de nuestros rios y nos acordaremos de esos días de bogas y barbos.
¿Pasará en nuestros rios lo mismo que en nuestros montes? Os recuerdo que Meloncillos nunca hubo, ahora lo que no tenemos es caza menor, no hay conejos y eso conlleva a la desaparición del Lince de nuestra hermosa Extremadura.
Y ahora la pregunta del millón ¿ quien suelta esos bichos y con que fin ? para destrozar nuestra fauna, creo que la culpa de muchas cosas habría que investigarla a fondo, pero deduzco que no interesa y defiendo que los que verdaderamente cuidamos nuestro entorno somos nosotros, cazadores y pescadores los verdaderos amantes de la naturaleza. "
Luis Galván Torres.
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