Despierta el amor entre los ciervos. En los campos extremeños comienzan ya a oirse los bramidos que rompen la tranquilidad de los días en nuestras sierras y llanos. Un espectáculo para los cinco sentidos del que se disfruta con especial intensidad a última de la tarde. A veces los bramidos cesan para dejar protagonismo a la lucha entre machos que rivalizan por demostrar la fortaleza de sus cornamentas y la nobleza de su especie. Extremadura es uno de esos rincones mágicos y privilegiados de este espectáculo de la naturaleza. Sólo los vencedores conquistarán al mayor número de hembras.
Parece que este clima impreciso ha adelantado este año la berrea. En los diarios regionales de información general ya podemos leer entre sus noticias que los ciervos ya han comenzado a bramar en nuestos campos, que comienza así el ritual de la proliferación de esta especie y cómo no, que este sonido es el preludio de la gran temporada que se avecina.
En este sentido, y según ha explicado el director del Parque Nacional de Monfragüe, Ángel Rodríguez, el clima ha hecho que la berrea se haya adelantado un poco, de tal forma que en estos primeros días de septiembre ya es posible escuchar el sonido con el que los venados intentan llamar la atención de las hembras de su especie. A su juicio, este hecho es «genéticamente bueno», ya que de esta forma la hembras se reproducen antes y las crías nacen más en primavera que en verano.
Esto también es bueno desde el punto de vista cinegético, «ya que lo que se busca es que cuando llegue el verano las crías estén lo más grande posible», según Rodríguez. (Diario Hoy)
La Berrea en Extremadura
Son muchos los parajes extremeños donde se puede ser testigo privilegiado de la berrea:
Uno de ellos es la Sierra de San Pedro, en la parte occidental de Extremadura, en el límite entre las provincias de Cáceres y Badajoz: Aliseda, San Vicente de Alcántara, Valencia de Alcántara, Alburquerque, Puebla de Obando.. En la zona del Castillo de Azagala, junto a Alburquerque, se pueden ver cerca del embalse.
También, como se ha referido antes, en el Parque Nacional de Monfragüe, que cuenta con una población estimada de entre 14.000 y 15.000 ejemplares. Y más al norte hacia la comarca del Valle del Jerte.
Otro de los lugares es la reserva del Cíjara y el valle de Guadalupe, en la parte oriental de Extremadura: Guadalupe, Cañamero, Valdecaballeros, Herrera del Duque, Helechosa de los Montes, valle del Guadarranque, Alía, Calera... El conocido como Mirador de la Berrea, al que se puede acceder desde Herrera del Duque o Helechosa de los Montes, es un lugar ideal para observar la belleza de entorno natural y disfrutar de la berrea.
Además, en las Hurdes, al norte de Cáceres y en Tentudía, sur de Badajoz.
Que disfruten de este espectáculo.
