A las ocho de la mañana estábamos citados en el restaurante Mallorca de Monesterio (Badajoz) para montear la finca Marisma la Habana, organizada por la propiedad, situada en un monte muy próximo a la localidad. Ochenta puestos en 18 armadas y 16 rehalas para trabajar la mancha.
La mancha que se iba a dar tiene unas 1.000 hectáreas de pinares, encinas, eucaliptos y monte bajo situado en la Sierra de Tentudía al lado del Puerto de Las Marismas, paso natural entre Andalucía y Extremadura.
A las nueve y media de la mañana, el sorteo por armadas y estas iban saliendo conforme se completaban. A las diez y media ya estábamos camino de la mancha situada a unos quince kilómetros de la junta, atravesando un magnifico bosque de pinos salpicados aquí y allá por álamos, nogales y madroñeras. Al doblar la pista por la que íbamos dentro del bosque dimos vista a un amplio valle adehesado con un pantano al fondo, las vistas espectaculares en todo el trayecto, la traviesa que nos tocó en suerte con 24 puestos a lo largo de un carril. El puesto con unas vistas grandiosas, con el viento de poniente a rachas, a veces fuertes, y un nublado que no despejó en todo el día, la temperatura de unos 20º prometía un buen día montero como así se demostró al final.
Los primeros disparos, ladras y carreras por debajo de nuestro puesto, las jaras muy altas que cubrían por completo a las primeras ciervas que vimos y que solamente se dejaban ver en algunos claros. Un ruido a nuestra derecha y casi nos arrolla una cierva, y al rato otras dos carril adelante. A partir de ahí los disparos son continuos, especialmente en el sopié que es por donde se vacía gran parte de las reses de la mancha.
Una collera de venados cae abatida en nuestro puesto cuando ya suenan las caracolas que indican que la montería ha finalizado. Pisteamos los venados que logramos localizar y marcar tras un buen rato.
A la llegada a la junta de carnes, un puchero de garbanzos nos espera mientras vemos descargar las reses, 40 venados, 16 cochinos y 90 ciervas de descaste que se van apañando conforme llegan.
En definitiva, un día entretenido con muy buenos resultados, y el precio del puesto 200 euros, ¿se puede pedir más?.
Félix Sánchez.
















